20.8.07
6.8.07
Te conté lo que me dijo mi tío cuando me venía a América. Bueno, tú sabías que mi papá tenía otra mujer acá. Entonces me dijo: cuando llegues, él te va a tomar en brazos; cuando lo haga, tú le das una cachetada. Él te va a decir, ¿y por qué me pegas una cachetada? Tú le contestas, te la manda el tío Antonio. ¿Y por qué?. No sé, me dijo que tú ibas a saber porque
Y resultó perfecto.
Y resultó perfecto.
24.7.07
6.7.07
26.6.07
del hacerse cargo del propio presente y la retrospectiva, a la tranquilidad
en esa paz, el camino por el cual se quiere ir
en este camino donde uno se siente bien y siente bien, la felicidad
en esa felicidad, la búsqueda de la belleza de manera ahora menos inconciente
de la belleza, a sólo un paso, el amor en cualquiera de sus formas
en esa paz, el camino por el cual se quiere ir
en este camino donde uno se siente bien y siente bien, la felicidad
en esa felicidad, la búsqueda de la belleza de manera ahora menos inconciente
de la belleza, a sólo un paso, el amor en cualquiera de sus formas
8.6.07
1.6.07
"uno aprende a amar, no cuando encuentra a la persona perfecta, sino cuando se aprende a creer en la perfección de una persona imperfecta"
Leí esta frase en un comentario de un blog; no la suscribo...
Para mí uno aprende a amar cuando aprende a aceptarse a sí mismo. Una vez que uno ya se acepta, puede exteriorizar sus sentidos en otro y llegar a amar. En suma, para mí el amor llega cuando uno deja de buscar la perfección, pero en primer término, cuando se deja de buscar la perfección en uno mismo.
Sin darnos cuenta pensamos que estamos buscando la perfección en el otro, pero es en uno mismo, porque es lo que YO quiero. Por eso pienso que sin amarse uno mismo, no se puede llegar a amar al otro, ya que éste representa un reflejo de lo que estamos necesitando. En el fondo de quien uno verdaderamente se enamora, es de uno mismo.
Leí esta frase en un comentario de un blog; no la suscribo...
Para mí uno aprende a amar cuando aprende a aceptarse a sí mismo. Una vez que uno ya se acepta, puede exteriorizar sus sentidos en otro y llegar a amar. En suma, para mí el amor llega cuando uno deja de buscar la perfección, pero en primer término, cuando se deja de buscar la perfección en uno mismo.
Sin darnos cuenta pensamos que estamos buscando la perfección en el otro, pero es en uno mismo, porque es lo que YO quiero. Por eso pienso que sin amarse uno mismo, no se puede llegar a amar al otro, ya que éste representa un reflejo de lo que estamos necesitando. En el fondo de quien uno verdaderamente se enamora, es de uno mismo.
29.5.07
La mente siempre se entromete.
No sé el por qué, pero la razón siempre quiere entrar en terrenos que no le son propios. E insiste en esbozar definiciones en donde no se requiere de ellas. Quiénes somos, dónde vamos, cómo somos. Y luego nuestro ser se hace cargo de esos monstruos que modelamos y cargamos entonces con el peso de nuestros temores e inseguridades o con nuestras fortalezas a las que les debemos ser fieles para que no se rompa esa imagen que se ha creado en torno a nosotros.
Así como la música, que es sólo en ese momento y después ya no es. Así como el teatro que es en ese instante y luego sólo quedan las trazas que nuestra memoria atrapó. Así como cualquier arte escénica, como la vida misma, somos sólo en ese instante y luego ya somos otras personas.
¿Por qué la razón nos atrapa en la definición y nos confina en un espacio donde el aire es limitado y cuando nos damos cuenta, si lo hacemos, nos cuesta un mundo derribar esa empalizada que ha cercado nuestra vida?
No sé el por qué, pero la razón siempre quiere entrar en terrenos que no le son propios. E insiste en esbozar definiciones en donde no se requiere de ellas. Quiénes somos, dónde vamos, cómo somos. Y luego nuestro ser se hace cargo de esos monstruos que modelamos y cargamos entonces con el peso de nuestros temores e inseguridades o con nuestras fortalezas a las que les debemos ser fieles para que no se rompa esa imagen que se ha creado en torno a nosotros.
Así como la música, que es sólo en ese momento y después ya no es. Así como el teatro que es en ese instante y luego sólo quedan las trazas que nuestra memoria atrapó. Así como cualquier arte escénica, como la vida misma, somos sólo en ese instante y luego ya somos otras personas.
¿Por qué la razón nos atrapa en la definición y nos confina en un espacio donde el aire es limitado y cuando nos damos cuenta, si lo hacemos, nos cuesta un mundo derribar esa empalizada que ha cercado nuestra vida?
25.5.07
23.5.07
15.5.07
8.5.07
Cuidado, no te vayan a cogotear. Acelero paso en ascenso del cerro. Ya conchatumadre anda pasando..., tranquilos muchachos. Dos arriba alzando navajas o supuestamente, porque con tanta noche no vi sino una línea marrón a cada lado. Dos me limpian abajo, mi espalda contra la pared. El celular el celular, no tengo, tranquilos muchachos, tranquilos que se llevan todo. Pobre que gritís, tranquilos, no pasa nada. Cero adrenalina, me marcho silbando la canción que llevaba, ahora sin la entrada a casa.
Algo me gusta menos hoy.
Algo me gusta menos hoy.
4.5.07
Fíjate que cuando yo era niño, me decía don nico en los catorce asientos, vivía en el campo, yo te he contado, en la campiña del sur italiano, en casa de mi abuelo materno. Sí, claro en potenza, le confirmaba. Bueno, cuando yo ni siquiera pasaba el metro de altura, cabalgaba un burro...
Para más ...
Para más ...
30.4.07
26.4.07
Una crónica veloz reza ‘proyecto minero daña glaciares de alta montaña’
El dinero hoy, la sed de mañana
El indio nunca buscó el oro y amó su tierra. El blanco ninguna de las dos y aún no alcanza su hartazgo ni felicidad, pero sí la amargura del indio.
La crónica permanente reza ‘cuerpos, golpes, diversión pagana, desprecios mutuos’, y sigue así la rueda
La masa se distrae, el rico saca el oro, el obrero se resigna, el indio llora silenciado, la tierra se empobrece, las sonrisas se apagan, los corazones se endurecen.
El hombre ha quitado la mirada en sí mismo. No le importa ya su propio ser, pero no se da siquiera cuenta. Mientras cava su propia tumba mira para el lado sin notarlo
y no despierta
El dinero hoy, la sed de mañana
El indio nunca buscó el oro y amó su tierra. El blanco ninguna de las dos y aún no alcanza su hartazgo ni felicidad, pero sí la amargura del indio.
La crónica permanente reza ‘cuerpos, golpes, diversión pagana, desprecios mutuos’, y sigue así la rueda
La masa se distrae, el rico saca el oro, el obrero se resigna, el indio llora silenciado, la tierra se empobrece, las sonrisas se apagan, los corazones se endurecen.
El hombre ha quitado la mirada en sí mismo. No le importa ya su propio ser, pero no se da siquiera cuenta. Mientras cava su propia tumba mira para el lado sin notarlo
y no despierta
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